La Petardo de Echesortu
Historias de Rosario Freak

La Petardo de Echesortu (parte VIII)

     Tilinga es una de las palabras que aparecen en el diccionario con definición inexacta, o al menos distinta al uso corriente que se le da por estos lados. Éste era el adjetivo predilecto que Carlota tenía reservado para Gabriela. Chirusa también pudo haber sido, pero tilinga le sonaba aún más despectivo. De eso se trataba, es común que la gente busque marcar diferencias incluso cuando éstas no existen o no son importantes. Ambas pertenecían al mismo extracto socioeconómico, pero en actitudes y objetivos eran muy diferentes, y quiso el destino que se enfrentaran drásticamente.
    Las verdaderas diferencias pueden ser mucho más sutiles, y a veces las sutilezas no hacen la diferencia. La complejidad de las relaciones humanas de pronto pueden encontrar su simplificación en este microcosmos de barrio, nada más ni nada menos que en Echesortu, nuestro lugar paradigmático.
    Si de clases sociales se trata, Silvina y Gabriela eran de extracciones muy diferentes, sin embargo eran más que amigas, cuando lo lógico hubiese sido que Gabriela se entendiera mejor con Carlota, que al contrario, se esmeraba en encontrar diferencias y reprochárselas despectivamente.
    Pero las diferencias se encausaban por otros lados, como digo, más sutiles. Fue una noche, como tantas otras, que Gabriela se quedó a dormir en casa de Silvina y cuando sus padres se habían ausentado por uno de los tantos compromisos sociales que solían tener. Las diferencias en lo económico eran evidentes, el tamaño de la casa que tenía además jardín y pileta, el gusto en la decoración y el refinamiento de los muebles, no eran detalles insignificantes. Pero fue el catálogo de lencería de Victoria´s Secret lo que marcó la diferencia. Como que todas las demás cosas Gabriela las había pasado por alto, no les prestó atención o no le parecieron importantes, pero ese catálogo además de tener fotos con las más cotizadas modelos del mundo del momento, no era algo conocido ni frecuente. Lo primero que le vino a la mente fueron los lógicos comentarios que hubiesen hecho sus amigos si hubiesen visto aquellas fotos, pero en una segunda reacción se encontró ella proyectada en las imágenes.


    Solía ocurrir que además de su tendencia "varonera" como se suele decir, de un momento a otro, su comportamiento se tornaba poderosamente femenino, con todo lo que eso pueda implicar. Su cuerpo aún no se había desarrollado como los de las modelos del catálogo, pero potencialmente ya lo poseía. Pero nuevamente aparecen las diferencias, si bien ya había visto catálogos de lencería, éste no tenía nada que ver con los de las tiendas "Beige" ni mucho menos con las publicidades que veía en "La Barato Argentina" ni en "Casa Dorita", donde ella solía comprar su ropa interior.
    La madre de Silvina recibía puntualmente en los cambios de temporada lo que las mujeres en Estados Unidos usarían, y sin necesidad de viajar, su marido le traería los modelos que ella eligiese al regresar de sus viajes del país del norte. Para esos años Silvina ya había empezado a dejar de usar las bombachas de algodón con motivos infantiles y comenzaba a acompañar sus nuevas formas, con los finos encajes y confortables diseños que esta marca líder ostentaba.


     Gabriela enganchó su dedo índice derecho en el elástico del sostén sobre el hombro de Silvina, y lo deslizó hacia abajo sintiendo con la punta de su pulgar, la delicada textura del encaje.
- Te queda lindo, guacha - le dijo sin aires de envidia.
- ¿Te lo querés probar? - le respondió Silvina.
- No, a vos te queda bien, yo quiero probar otra cosa.
Y con la punta de su lengua tocó la ortodoncia sobre los dientes de Silvina, para luego acariciar con ésta la parte de abajo del labio superior apenas humedecido.
     A pesar de la negativa, estuvieron un rato frente al espejo probándose distintos conjuntos y posibilidades de pijamas, pero para cuando volvieron los padres, ambas ya estaban dormidas, una con su delicado camisón y la otra con su camiseta rayada. Para qué aclarar quién usaba qué y seguir con las ridículas diferencias.

Noviembre 1, 2002  
Lista de capítulos
1 - El origen 2 - Cambios 3 - Buenas y malas 4 - Dobladillo 5 - Aromas 6 - Eureka
7 - Censurado 8 - Tilinga 9 - Exámenes 10 - Bares 11 - Diferencias 12 - El qué dirán
13 - Pelusitas 14 - Regalale flores 15 - Estrambótico Volver a Rosario Freak